Información general

Información general2018-11-18T20:40:40+00:00

Para ser familia acogedora es necesario realizar la correspondiente solicitud a través de la dirección de correo electrónico de contacto, y los miembros de la Junta Directiva se pondrán en contacto contigo para informarte de todos los trámites a seguir. Los requisitos básicos que deben cumplir las familias acogedoras son los siguientes:

  • Disponer de medios de vida estables y suficientes.
  • Disfrutar de un estado de salud físico y psíquico que garantice la atención normalizada de los niños/as.
  • Llevar una vida familiar equilibrada.
  • Disfrutar de un entorno familiar y social favorable a la integración del niño/a.
  • Mostrar flexibilidad en la adaptación a nuevos escenarios.
  • Comprender la dificultad inherente a la situación del niño/a.
  • Respetar la historia personal y familiar del niño/a.
  • Aceptar las relaciones entre el niño/a y su familia de origen.
  • Crear un clima favorable al acogimiento.

Los niños y niñas acogidos por la Asociación Proniños del Mundo proceden, mayoritariamente, de la región de Gómel, que es la zona con mayores nivel de radiación de Bielorrusia. Son preseleccionados por los servicios sociales del país de origen. En general son niños/as huérfanos/as, bien porque no tienen padres biológicos, bien porque el Estado les ha retirado la custodia, que suelen vivir en orfanatos o con familias de acogida, aunque también existen casos de niños/as con familias de muy escasos recursos.

Los que vienen por primera vez suelen tener entre 7 y 10 años. No suelen presentar especiales problemas de comportamiento (más allá de los típicos en un niño/a de su edad), aunque muchos han vivido experiencias muy duras (abandonos, malos tratos…), de las que son auténticos supervivientes. Algunos son muy cariñosos, mientras que otros tienen dificultades para confiar en los adultos, y con frecuencia les ponen a prueba, pero, en general, todos responden bien cuando se encuentran ante personas que les quieren, les apoyan y están dispuestas a ayudarles.

El gobierno bielorruso no permite la salida del país a los niños/as que tienen problemas importantes. Los que vienen suelen tener algún retraso en el desarrollo físico, algunas dermatitis y otros problemas menores, aparte de la acumulación de radiactividad en sus organismos y, en un buen número de casos, secuelas de haber sido víctimas de abandono o malos tratos. De todas formas, su nivel académico suele ser aceptable y, en muchos casos, los orfanatos han hecho un trabajo importante para ayudarles a superar las experiencias negativas que han vivido. La radiactividad que tienen acumulada no se transmite a las personas de su entorno, por lo que no hay que tomar precauciones especiales.

Por lo general vienen entre 45-50 días en verano, de forma que pasan en España sus vacaciones escolares. Las fechas se ajustan a la operatividad del viaje y a la disponibilidad de las compañías aéreas. En cualquier caso siempre son comunicadas con mucho tiempo de antelación.

Desde el punto de vista físico, reciben una alimentación buena y no contaminada, que, en un solo verano, y con la ayuda del clima mediterráneo, les permite recuperar una parte de su retraso en el desarrollo, y reducir su nivel de radiactividad entre el 30 y el 40%, según datos del instituto independiente de seguridad radiológica BELRAD. Y en cuanto al aspecto psicológico, pueden divertirse, pasarlo bien, y aprender que el mundo puede ser un lugar acogedor en el que hay personas buenas que les quieren, y que les demuestran que ellos son importantes, valiosos y dignos de ser queridos.

En general sí, siempre y cuando haya acuerdo con quién tenga la tutela del niño/a (orfanato o familia acogedora, con supervisión de los servicios sociales). Podrán venir con el programa de acogimiento y saneamiento hasta el año en el que cumplen los 17 años.

No sólo es posible, sino también muy deseable que lo hagas, porque así podrás demostrarle que sigue siendo importante para ti, que te acuerdas de él, y que le sigues queriendo, pero, sobre todo, podrás ofrecerle ayuda emocional, que le será muy útil y que no tendría si tú no te acordaras de él. Como regla general la comunicación con el niño puede hacerse por medio de aplicaciones de mensajería, preferentemente Viber, o a través del teléfono.